Los suecos Orbit Culture sacaban a la venta su quinto disco de estudio el 3 de octubre. Death Above Life fue producido, mezclado y masterizado por Buster Odeholm y distribuido por la firma alemana Century Media Records.
Tras los éxitos cosechados en los últimos tiempos y el imparable crecimiento del cuarteto de Eksjö, Century Media les ofrecía un contrato para permitirles dar un nuevo paso en su meteórico ascenso. En palabras del vocalista y guitarrista Niklas Karlsson, este lanzamiento representa un cambio, un nuevo comienzo y es que además de su fichaje por la discográfica germana, Orbit Culture dejan en manos de Buster Odeholm la tarea de producir, mezclar y masterizar el álbum, labor que había estado ejerciendo el propio Karlsson en los anteriores discos. Esto nos trae un sonido más cuidado y refinado, con nuevos matices respecto a sus predecesores permitiéndonos disfrutar más de esa mezcla entre brutalidad y claridad.
Death Above Life sigue el curso natural de la evolución que ha experimentado la banda en los últimos años. Al enfrentarnos a un disco de Orbit Culture, necesitamos estar muy centrados para poder disfrutar de las pinceladas que cada elemento sonoro nos proporciona y ésta no será la excepción. Las guitarras nos proponen riffs densos, graves y oscuros que por momentos parecen introducirnos en una película de terror, todo ello sin renunciar a las partes melódicas. La batería es el instrumento más salvaje, con un bombo muy marcado y un sonido machacante y moderno que en ocasiones, con partes lentas, asume la responsabilidad de mantener esa atmósfera cinematográfica y triste como vemos en temas como "Inside the Waves". El bajo está muy presente en este disco, reforzando los golpes y la pegada de la batería, llegando a tener pasajes en los que domina por encima de las guitarras. La voz de Niklas Karlsson es uno de los fundamentos más reconocibles del grupo, con unos growls más guturales que en anteriores trabajos, con muchas dobles voces y unos melódicos oscuros que aumentan el dramatismo de la mezcla. Para culminar, la banda se sirve de múltiples elementos sonoros para crear una atmósfera única que añade melancolía y profundidad emocional. A pesar de que los teclados y sintetizadores sean una parte sutil, son absolutamente esenciales para que Orbit Culture suene como si estuviésemos ante la banda sonora de una película post-apocalíptica, algo oscuro pero épico, brutal pero emotivo.
Temáticamente, podríamos decir que el disco es una batalla constante entre la destrucción y el renacimiento. La banda nos plantea la idea de que crecer implica matar partes de uno mismo de una forma dolorosa y violenta, una especie de metamorfosis traumática. Varias canciones mostrarán conceptos bélicos, siendo la guerra una representación de la depresión, vista como un enemigo físico. Piezas como "Neural Collapse" exponen fracturas psicológicas, un cerebro incapaz de gestionar todo el dolor acumulado, provocando agotamiento mental y pérdida del control. Lejos de buscar culpables, Niklas asume en las letras la responsabilidad por las consecuencias de sus propios actos, dejando claro que lo que es hoy viene como resultado de sus decisiones. Como cierre a Death Above Life, en la balada "The Path I Walk", el protagonista acepta que la redención no llegará desde algo externo, será alcanzada al seguir caminando a pesar de todo. Sin embargo, en la última estrofa del disco parece rendirse ante las circunstancias que le están superando, al ser una persona demasiado sensible para un mundo tan cruel: "Y los ojos contemplan... he aprendido que la vida ya no vale la pena para mí. Mira al cielo, verás mi alma. El camino que recorro termina ahora aquí..."
Death Above Life es una obra maestra que trasciende el apartado musical, brindándonos una experiencia cinematográfica disfrazada de disco de metal. Orbit Culture han conseguido fusionar brutalidad, melodía y atmósferas de una manera más equilibrada que en anteriores álbumes, siendo además un trabajo que gana con cada escucha. La fantástica ejecución instrumental unida a unas letras que nos presentan a un hombre destrozado que luchó hasta su última exhalación, dan como resultado un trabajo inmejorable e imprescindible para los seguidores del género.
Tracklist:

